Ventajas Del Consumo De Productos Congelados

Ventajas Del Consumo De Productos Congelados

 

No cabe duda de que la congelación se ha convertido en la mejor fórmula para preservar y mantener los alimentos. No solo porque frena el proceso de degradación natural y evita la aparición de bacterias. Además permite preservar los nutrientes sin dañar la textura y sabor de los comestibles. Y lo que es mejor: ahorran tiempo, esfuerzo y dinero en la cocina, facilitando la elaboración de las recetas.

Entre los factores que han influido en el mayor consumo de congelados se encuentra el cambio de hábitos alimenticios en una sociedad condicionada por la falta de tiempo.  No son, sin embargo, las únicas ventajas de estos alimentos, con todo un decálogo de virtudes:

Seguridad e higiene. La degradación de los alimentos congelados es más lenta y además está a salvo de numerosos microorganismos y bacterias.

Menor degradación de los alimentos. Además de mantener a raya a los patógenos, evitando su proliferación, la congelación ralentiza el proceso de degradación natural de los alimentos impidiendo que pierdan sus propiedades. Eso nos lleva al siguiente punto

Frescura. Si se ha mantenido la cadena de frío, estos productos mantienen al descongelarlos todas sus cualidades en cuanto a color, sabor, apariencia, textura, etc.

Valor nutritivo. Casi todos los nutrientes de los alimentos congelados se mantienen sin pérdida alguna.

Economía. El precio de los productos congelados suele ser por lo general más económico que el de los frescos, lo que permite gastar menos en la cesta de la compra. El menor importe se explica en que la recolección de los productos se lleva a cabo en épocas de mayor oferta, lo que ahorra costes y hace posible un precio inferior.

Todo el año. Como los productos se conservan perfectamente en el congelador podemos disponer de ellos en cualquier momento aunque no sean de temporada.

Comodidad. Los alimentos congelados son fáciles de almacenar y vienen preparados para ser cocinados o calentados directamente sin que se tengan que lavar o limpiar.

Fácil preparación. Algunos preparados no necesitan más que descongelar, aliñar y servir.

Larga duración. La congelación permite mantener los alimentos en el mismo estado durante meses, alargando su conservación.

 

Fuentes:

  • https://sevilla.abc.es
  • https://www.abc.es
  • https://www.mariscosapolo.com
  • https://www.planetajoy.com